Antigua casa de labranza ubicada al pié de un castro celta del interior de la Ría de Muros-Noia en el Camino de Santiago a Finisterre. La vivienda y los edificios agrícolas fueron rehabilitados conservando su identidad, volúmenes y superficie, diversificando el tipo de habitaciones para ofrecer al viajero distinguidas posibilidades de alojamiento. Los esmerados servicios de cocina regional casera, la naturaleza, el silencio y las rutas de geocaching son su principal activo.